Resoluciones de fin de año. ¿Por qué son útiles?

Tanto a nivel personal, como profesional se habla de armar una lista de resoluciones antes de finalizar el año. Y no es que se trate de una simple moda, sino que de ello pueden surgir hábitos maravillosos, que te preparan para emprender una nueva aventura. ¿Te animas a hacerlo?

Como asesora de imagen y comunicación personal siempre estamos hablando de técnicas prácticas y viables para lograr objetivos, ya sea en la forma de vestir, comprar, vernos al espejo, o incluso en la manera de manejar una marca personal de servicios a través de la imagen. Esas metas, las planteamos desde una lista de resoluciones, y el efecto es casi mágico.

¿Por qué una lista de resoluciones te ayuda?

En lo personal llevo cuatro años haciendo esta práctica, me tomo un día antes de fin de año y me dedico a escribir las metas que quiero alcanzar el el año nuevo. ¡Ojo! soy realista, entiendo mis límites, conozco mis tiempos y también estoy siempre segura de lo que quiero alcanzar, cosas no menores a la hora de sentarme a escribir las resoluciones.

Poner sobre papel aquellos deseos o sueños que queremos alcanzar en cualquier ámbito, nos ayuda a envisionar mejor. Nos hace sentir dentro de ese papel o momento que queremos vivir en un corto o largo plazo y de alguna manera, te impulsa a conseguirlo.

Resoluciones personales

Con mis clientas de asesoramiento de imagen siempre hablamos de lo que queremos alcanzar, cambiar, lograr, y evitar. Estos verbos ponen en acción (valga la redundancia) el plan que tenemos que seguir para en verdad ver cambios conscientes. No sirve de nada decirle a alguien “eso te queda bien y debes ponértelo”, si esa persona no está clara en que quiere generar un cambio de ese tipo y por ello arriesgarse a probar cosas nuevas. Pues bien, lo mismo pasa con una lista de resoluciones anuales.

Ahora te pregunto ¿qué quisieras cambiar en ti el próximo año? Piensa y plantea metas pequeñas, porque de esa forma irás entrando en el hábito de fijarte objetivos reales y no te generarás frustración.

Ejemplos:

  • Quiero empezar a arreglarme más (porque sientes que te has descuidado un poco).
  • Quiero animarme a probar un color o corte de cabello (porque siempre te da miedo).
  • Quiero dejar de comprar compulsivamente (porque sientes que te drena energía y dinero).
  • Quiero iniciar una régimen alimenticio sano (porque tu salud ha desmejorado).

Y así, son pequeñas cosas que si eres constante y las proyectas con beneficios a largo plazo, te harán sentir mucho mejor.

Resoluciones profesionales

Estas pueden costar un poco más porque hay un clima de incertidumbre en general. Muchas empresas despidiendo gente, baja de presupuestos en tu compañía, tus ganas de emprender versus tus miedos a perder estabilidad, las ganas de estudiar algo nuevo y sentir que no vale la pena al mismo tiempo. En fin, hay mucho de lo que podemos “controlar” y otras cosas que solo suceden y tenemos que prepararnos para recibirlas con la mejor actitud. ¿Cuál es el consejo acá?

Si has decidido emprender o estudiar algo nuevo, pues tener en cuenta que al ser una meta requiere disciplina, y que más allá del frenesí de fin de año, deberías pensar si es algo que realmente valorarás y te hará feliz. Tengo todas las semanas correos de chicas con ganas de empezar mis talleres, y muchas quedan en el camino, porque inician con mucho impulso y luego cuando saben que deben invertir en ello (tiempo y dinero), se desaniman. ¿Por qué? porque nos hemos mal acostumbrado a obtener todo rápido y fácil.

Emprender o estudiar algo nuevo requiere de valentía, disciplina y paciencia. Forjar un nuevo camino, marca, carrera tomará el tiempo necesario según cada circunstancia y caso. Tengo alumnas que en un año lograron terminar todos los cursos y empezar a tener gente interesada en sus eventos y servicios, así como también casos de chicas que con mucha ansiedad pretenden en 3 meses generar una base de clientes sin haber terminado de prepararse o hacer un plan de difusión a un mercado específico. Y créanme, de todo se aprende.

Así que plantéate resoluciones reales, posibles, sin prisa pero con buenos resultados.

Ejemplos:

  • Quiero estudiar algo que me apasiona (porque me doy cuenta que tengo aptitud para ello y quisiera trabajar de ello).
  • Investigar el tipo de mercado al que quiero apuntar con mi marca de servicios (porque ahí en ese estudio encontrarás mejores respuestas sobre lo que puedes ofrecer).
  • Armar un plan de negocios (porque estás cansada de invertir y no ver resultados).
  • Armar un plan de difusión para mi marca (porque hace dos años empezaste y nadie te conoce).
  • Perfeccionar mi forma de mostrar mi marca (porque lo has hecho sola desde lo empírico, sin bases o un plan definido de branding).
  • Crear un blog para posicionarme en el mercado (porque sabes que así además atraerás potenciales clientes).

Y hay muchos ejemplos más que pueden aplicarse a cada caso, lo importante es no angustiarse escribiendo cosas inalcanzables o que dependen de la suerte. Eres tú quien forja el camino y quien puede hacer que se cumplan las metas, recuérdalo y así te sentirás más conectada con lo que quieres lograr.

Aprovecho para agradecerles por haberme acompañado este 2017. Ha sido un año mágico, donde el crecimiento ha sido muy palpable y cargado de mucho trabajo, pero agradezco contar con su compañía y energía , porque de verdad eso hace que todo sea llevadero y hermoso.

¡Feliz Año 2018!

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